Ahora sí a resonado en mi cabeza.
No te conozco no sé que haces, que has hecho, no se que te importa, no sé que quieres.
Quiero matarte, reventarte a hostias.
Comerte a besos, cogerte taparte con mil y unas vendas para que nada en este mundo te puedo afectar.
En un beso tragarme todo tu malestar y que lo próxima que vea sea tu sola sonrisa feliz sin preocupaciones; al menos entenderte, saber que piensas. Lo siento solo es la desesperación que provoca la necesidad de saber que estás bien.
Necesito abrazarte cuanto antes, sentirte entre mis brazos, saber que al menos durante ese tiempo estás aquí, y no te vas a ir.
Déjame curarte a base de caricias, de sonrisas, de besos por las mañanas, de abrazos, de cosquillas.
Déjame que te ayude a base de miradas, de roces, de estúpidas risas y conversaciones.
Que estaré ahí si me necesitas, lejos, cerca, donde estoy, donde tú quieras.
Que mi oxígeno será tu oxígeno, que estoy dispuesta a llorar contigo; que lo siento, que siento no poder estar ahí contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario