Porque no fuiste, porque me quedé esperando.
Porque bajé del tren con los ojos ya llorando, porque para explicar esto no puedo usar los sentimientos.
Por el día en que nos conocimos y porque ahora ya no nos conocemos.
Por las lágrimas que día tras día se caen de mis ojos pensando en los tuyos.
Por pensar que tú tienes que salvarme de mi misma, porque no sabes nada de mi vida.
Porque ha pasado un año.
Porque va a pasar otro.
Porque me imaginos que me quieres, porque así no me duele tanto.
Porque me imagino que piensas en mi, porque así no lloro tanto.
Por los besos que nos dimos y que ya no nos damos.
Por los besos que me dieron y solo los querían porque se parecían a los tuyos.
Por las noches de desconsuelo en las que creo pasar tanto tiempo en vela que la vida se para.
Porque muchas veces he pensado en correr hasta donde tú estés y besarte.
Porque es absurdo.
Por mi, porque de ti no sé nada.
Por lo que aún no he dicho, porque ya lo sabes.
Por lo que he escuchado y porque no me sirvió de mucho.
Por las ausencias en todos los sitios excepto en todos mis cuadernos.
Por la imaginación que vuela y llega cargada de historias.
Porque algún día te vea, porque algún día me veas.
Por recuperar algún día tus besos, por recuperar lo que antes era nuestro.
A las afueras de la vida.
viernes, 28 de diciembre de 2012
viernes, 26 de octubre de 2012
Ahora sí a resonado en mi cabeza.
No te conozco no sé que haces, que has hecho, no se que te importa, no sé que quieres.
Quiero matarte, reventarte a hostias.
Comerte a besos, cogerte taparte con mil y unas vendas para que nada en este mundo te puedo afectar.
En un beso tragarme todo tu malestar y que lo próxima que vea sea tu sola sonrisa feliz sin preocupaciones; al menos entenderte, saber que piensas. Lo siento solo es la desesperación que provoca la necesidad de saber que estás bien.
Necesito abrazarte cuanto antes, sentirte entre mis brazos, saber que al menos durante ese tiempo estás aquí, y no te vas a ir.
Déjame curarte a base de caricias, de sonrisas, de besos por las mañanas, de abrazos, de cosquillas.
Déjame que te ayude a base de miradas, de roces, de estúpidas risas y conversaciones.
Que estaré ahí si me necesitas, lejos, cerca, donde estoy, donde tú quieras.
Que mi oxígeno será tu oxígeno, que estoy dispuesta a llorar contigo; que lo siento, que siento no poder estar ahí contigo.
No te conozco no sé que haces, que has hecho, no se que te importa, no sé que quieres.
Quiero matarte, reventarte a hostias.
Comerte a besos, cogerte taparte con mil y unas vendas para que nada en este mundo te puedo afectar.
En un beso tragarme todo tu malestar y que lo próxima que vea sea tu sola sonrisa feliz sin preocupaciones; al menos entenderte, saber que piensas. Lo siento solo es la desesperación que provoca la necesidad de saber que estás bien.
Necesito abrazarte cuanto antes, sentirte entre mis brazos, saber que al menos durante ese tiempo estás aquí, y no te vas a ir.
Déjame curarte a base de caricias, de sonrisas, de besos por las mañanas, de abrazos, de cosquillas.
Déjame que te ayude a base de miradas, de roces, de estúpidas risas y conversaciones.
Que estaré ahí si me necesitas, lejos, cerca, donde estoy, donde tú quieras.
Que mi oxígeno será tu oxígeno, que estoy dispuesta a llorar contigo; que lo siento, que siento no poder estar ahí contigo.
lunes, 1 de octubre de 2012
LA música crece y mis ganas de llorar aumentan, no te tomes la vida enserio, sonríe
una mierda, sigues aquí y avanzas, estás en la parte de la escalera mecánica que no es estática
y yo estoy aquí mirando hacia arriba llorando, estás por encima de mi.
Escalofríos, dolores de abdomen, insomnio solo por hacer por una vez algo que creí bueno para mi aun que no lo fuese para ti, SOLO POR HACERLO UNA VEZ.
una mierda, sigues aquí y avanzas, estás en la parte de la escalera mecánica que no es estática
y yo estoy aquí mirando hacia arriba llorando, estás por encima de mi.
Escalofríos, dolores de abdomen, insomnio solo por hacer por una vez algo que creí bueno para mi aun que no lo fuese para ti, SOLO POR HACERLO UNA VEZ.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Hola mi amor, siento escribirte tan tarde, después de tanto tiempo, pero es ahora cuando soy capaz de decirte todo.
Oh mi amor, te espero cada tarde como siempre con esperanzas de que vengas , pero nunca llegas y mi corazón palpita cada vez más y más despacio.
Te espero de nuevo esta noche.
Para mi amor de tu corazón que ya apenas palpita.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)